sábado, 25 de abril de 2009

SI MI VOZ MURIERA EN TIERRA

Si mi voz muriera en tierra llevadla al nivel del mar y dejadla en la ribera.
Llevadla al nivel del mar y nombardla capitana de un blanco bajel de guerra.
¡Oh mi voz condecorada con la insignia marinera: sobre el corazón un ancla 
y sobre el ancla una estrella y sobre la estrella el viento y sobre el viento la vela!

Rafael Alberti

EL MAR. LA MAR.



Para ti. Espero que te hayan llevado a ver el mar.
**********
El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre,a la ciudad?
¿Por qué me desenterraste del mar?
En sueños, la marejada me tira del corazón.
Se lo quisiera llevar.
Padre, ¿por qué me trajiste acá?

EL PUENTE

Azahar de primavera
domingo 19 de abril de 2009


En el camino que me separa de ti veo un frágil puente colgante, de madera apolillada y débil. Miro mi equipaje, es pesado y calculo que con él no puedo cruzar.
Suelto mis maletas, cargadas de prejuicios, reproches, análisis, e ideas preconcebidas, las dejo en el suelo. Me empiezo a sentir ligera, y sencilla. Me siento ágil y simple. Vuelvo la vista al camino, el frágil vínculo se ha transformado en un puente de robusta y sana madera, hermoso y sólido por el que puedo caminar segura y tranquila.
Al otro lado me esperan tus ojos de gloria...sonriendo.
Loli Gutiérrez Falcón.

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sábado, 18 de abril de 2009

NANAS DE LA CEBOLLA .
MIGUEL HERNÁNDEZ
 ( Dedicadas a su hijo, a raíz de recibir una carta de su mujer, en la que le decía que no comía más que pan: y cebolla) . La cebolla es escarcha cerrada y pobre. Escarcha de tus días y de mis noches. Hambre y cebolla, hielo negro y escarcha grande y redonda. . En la cuna del hambre mi niño estaba. Con sangre de cebolla se amamantaba. Pero tu sangre, escarchada de azúcar, cebolla y hambre. . Una mujer morena resuelta en luna se derrama hilo a hilo sobre la cuna. Ríete, niño, que te traigo la luna cuando es preciso. . Alondra de mi casa, ríete mucho. Es tu risa en tus ojos la luz del mundo. Ríete tanto que mi alma al oírte bata el espacio. . Tu risa me hace libre, me pone alas. Soledades me quita, cárcel me arranca. Boca que vuela, corazón que en tus labios relampaguea. . Es tu risa la espada más victoriosa, vencedor de las flores y las alondras Rival del sol. Porvenir de mis huesos y de mi amor. . La carne aleteante, súbito el párpado, el vivir como nunca coloreado. ¡Cuánto jilguero se remonta, aletea, desde tu cuerpo! . Desperté de ser niño: nunca despiertes. Triste llevo la boca: ríete siempre. Siempre en la cuna, defendiendo la risa pluma por pluma. . Ser de vuelo tan lato, tan extendido, que tu carne es el cielo recién nacido. ¡Si yo pudiera remontarme al origen de tu carrera! . Al octavo mes ríes con cinco azahares. Con cinco diminutas ferocidades. Con cinco dientes como cinco jazmines adolescentes. . Frontera de los besos serán mañana, cuando en la dentadura sientas un arma. Sientas un fuego correr dientes abajo buscando el centro. . Vuela niño en la doble luna del pecho: él, triste de cebolla, tú, satisfecho. No te derrumbes. No sepas lo que pasa ni lo que ocurre. . .. ..
Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz!
Pablo Neruda

sábado, 11 de abril de 2009

A UNA NARIZ...

 Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un pez espada muy barbado.

Érase un reloj de sol mal encarado,
érase un alquitara pensativa,
érase un elefante boca arriba,
era Ovidio Nasón mas narizado.

Érase un espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,
las doce tribus de narices era.

Érase un naricísimo infinito,
muchísima nariz, nariz tan fiera,
que en la cara de Anás fuera delito.

D. FRANCISCO DE QUEVEDO.

A FRANCISCO DE QUEVEDO (atribuido)

Anacreonte español, no hay quien os tope, 
Que no diga con mucha cortesía, 
Que ya que vuestros pies son de elegía, 
Que vuestras suavidades son de arrope.

¿No imitaréis al terenciano Lope, 
Que al de Belerofonte cada día 
Sobre zuecos de cómica poesía 
Se calza espuelas, y le da un galope?

Con cuidado especial vuestros antojos 
Dicen que quieren traducir al griego, 
No habiéndolo mirado vuestros ojos.

Prestádselos un rato a mi ojo ciego, 
Porque a luz saque ciertos versos flojos, 
Y entenderéis cualquier gregüesco luego.

D.LUIS DE GÓNGORA.