lunes, 31 de julio de 2017

PLAZA PARTIDA
Por MANUEL ALCÁNTARA, Diario SUR, 31/07/2017.

      Una vez roto el bipartidismo, hay que procurar que no se extravíen los pedazos, por si nos pueden servir para otra vez. Siguen siendo más necesarias las alianzas que las condenas, pero seguimos siendo más duchos en castigar que en corregir. La opción preferida por los votantes del PSOE ahora resulta que es “un gran centro”, por no llamarlo gente, ni pueblo. Un 51% de los consultados que han respondido a la consulta aboga por un pacto con Ciudadanos, con preferencia a un acuerdo con Podemos. Estamos gobernados por las encuestas y es primordial averiguar lo que queremos que pase, para que ocurra. Con las promesas rotas se podría hacer un vistoso jarrón, de esos que se esconden para que no los vea nadie. Susana Díaz, que ayer fue reelegida por los socialistas andaluces, ha dicho que la izquierda, sin especificar cuál de ellas, nunca fue nacionalista, pero el término “plurinacional”, aprobado por el 39 congreso, se ha quedado fuera de la ponencia marco porque no cabía en el cuadro.
     La plaza está muy dividida. Unos quieren pactar con Ciudadanos, otros con Podemos y los de más allá prefieren no aliarse con nadie. Estas permanentes trifulcas nos están permitiendo olvidar que uno de los mayores iceberg  de la historia del mar se está desgajando de la Antártida, como Cataluña de la historia de España, y de que hay el doble de inmigrantes y pateras que el año pasado. Salvamento Marítimo lleva rescatadas hasta 5.919 personas, pero hace falta un Salvamento Terrestre porque hay muchas pateras interiores que navegan en la tierra firme, aunque tiemble bajo sus pies.
     Hay que estar alertados porque la respuesta a la decisión soberanista, o sea, independentista, les corre prisa a ellos y a nosotros. Habrá que ver en qué queda España cuando la parcelen. Quizá no nos guste mirarle a la cara. Por vergüenza ajena y propia.
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Copiado por Victoriano Orts Cobos.
Málaga 31 de julio de 2017.
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sábado, 22 de julio de 2017

AMABA ¡TANTO!...

AMABA ¡TANTO!...

Amaba ¡tanto! al dinero,
que por gozarlo robó.

Amó ¡tanto! la soberbia,
que le nubló la razón.

Amó ¡tanto! el despotismo,
 que se creyó ser un Dios.

Amaba ¡tanto! la caza,
que con ella se cazó.
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Victoriano Orts Cobos.

viernes, 14 de julio de 2017

San Fermín, again





Antonio Soler

ANTONIO SOLER
Puntuales, borrachos o atletas con instintos de la edad de bronce. Émulos de Hemingway o tradicionalistas, folclóricos con querencia a la sangre y fantoches de la transgresión. Aguerridos, ilusos, valientes, papanatas. Allá van todos juntos, corriendo Estafeta adelante con la luz primera del día. El chupinazo es un orgasmo de pólvora, la sacudida que despierta la testosterona y los ancestros de esta tribu deslavazada que por una semana juega toda a lo mismo, o casi. Unas gotas de literatura manida, un heroísmo castizo y unas buenas dosis de ferocidad se agitan en la coctelera. El vandalismo institucionalizado y elevado a los altares a través de los medios públicos.
Ahí están todos, retransmitidos en directo cada mañana y jaleados por unos 'expertos' en esta modalidad de la animalada. Alta definición y 4D para la edad media. Y aquí está uno con la misma y puntual sorpresa, admirado por la permanencia de ese doble juego, de ese cinismo informativo que en los telediarios nos alerta de cualquier imagen violenta, que nos pone gasas y algodones antes de ofrecernos un cadáver fotografiado a cien metros de distancia pero que a continuación se recrea en esos actos de brutalidad, pasando a cámara lenta cómo el pitón de un toro alucinado entra en el cuerpo de uno de esos corredores o cómo éstos son coceados y pateados en una avalancha múltiple. Una montonera lo llaman. Los eruditos en esta suerte de barbarie que cada mañana precede al refinamiento taurino de la tarde (más sofisticación para la misma cosa pero con el plus asegurado de que la muerte y el bonito descabello visitarán el ruedo seis veces).
De continuo nos previenen contra la violencia, contra el riesgo de no usar el cinturón de seguridad, no digamos de conducir con dos copas de vino en el cuerpo. Machaconamente nos recuerdan lo peligroso que puede resultar que no bebamos agua suficiente, que hagamos ejercicio en las horas centrales del día o que no caminemos por la sombra cuando hace demasiado calor, y a continuación nos comentan de un modo festivo el número de heridos por asta de toro de ese día, los contusionados, los borrachos que apenas distinguen un toro de una camioneta de la policía municipal y, si San Fermín tiene un despiste y abandona la protección de la aguerrida muchachada, dan las señas de ese muerto que la providencia nos ha traído. El negocio es grande, sí, pero el disparate también lo es. Una avalancha turística que deja Pamplona a rebosar. Una propaganda de la que sólo nos muestran la cara A, el turismo, los sosias de Hemingway que chamullan cuatro palabras en español y van a fotografiarse en las ventanas donde el escritor presuntamente se asomó. De la cara B, esa que sigue viendo todo este esperpento español alrededor de los toros, nos cuentan poco. Hay que preservar el negocio. Pero quizás no a costa de enaltecer de ese modo la brutalidad y venderla, con dinero de todos, como una de las más altas cotas de nuestra civilización.
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Me disponía a copiar este artículo, como hago con otras colaboraciones, y, ante mi ignorancia del significado de la palabra `again´, (de nuevo, en inglés) opté por buscarlo en Google, y cual no fue mi agradable sorpresa al comprobar  que en la primera ventana Internet me premiaba con dicha colaboración en `San Fermín, again´/ Diario Sur, con lo cual, solo he tenido que `Copiar y Pegar´, ahorrándome aproximadamente una hora de mecanografía y la tranquilidad de no cometer ningún fallo en la transcripción.
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Victoriano Orts Cobos.
Málaga 14 de julio de 2017.   




miércoles, 5 de julio de 2017

`LITORAL´ HACE UNA LOCURA
POR :: F.G., Diario SUR, martes 04, 07, 17.
La revista explora la demencia en el arte y la literatura en su nuevo número, mientras  ultima una publicación especial dedicada a Torremolinos.

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MÁLAGA. “Sí, todos estamos locos”. Así comienza la editorial de Lorenzo Saval para el nuevo número de `Litoral´ que se asoma al abismo de la demencia. `La locura´ es el título de esta nueva entrega –la 363-  que explora a través del arte y la literatura la delgada línea de la creación con el trastorno, la esquizofrenia, la paranoia y el desequilibrio en sus múltiples formas. “¿Qué sería del genio creador sin la locura?”, se pregunta el director de `Litoral´, que añade en declaraciones a SUR que la publicación indaga en los “locos de amor”, en los soñadores de la razón perdida, como Van Gogh y Munch y, por supuesto, en el extremo del suicidio”.
     Saval revela que este número nació en realidad hace cinco años cuando se publicó  ‘Ciencia y Poesía´. “Entonces hablamos con María Navarro para indagar en la locura”, señala  el director de la publicación que, después de abrir sus páginas a máquinas de todo tipo –trenes, aviones y barcos-, ha perdido la razón por este número en el que Andrés Trapiello revisa los límites de la razón en el `Quijote´, Jorge Alemán reivindica la locura poética de los Panero, Chantall Mailllard bucea en la tela de araña de la mente y  Juan Maldonado constata que el cine “nada lo cura” y es “todo locura”.
     La nueva edición tiene también algo de metadiscurso, ya que, como sostiene habitualmente Lorenzo Saval,  `Litoral” sobrevive contra la razón. “Además, la revista nació en los años locos de los veinte, cuando se formularon muchas de las teorías del psicoanálisis “, señala el director, que destaca también la recuperación del psiquiatra malagueño Miguel Prados, hermano del poeta Emilio Prados.
     Tras esta locura, `Litoral´ prepara su particular culto al cuerpo con una entrega sobre anatomía en las artes, aunque previamente presentará una publicación especial, `Torremolinos Gran Hotel, de pueblo a mito´ que ha coordinado Alfredo Taján  y en el que repasa  la presencia de esta meca paradisíaca a través de la literatura, la pintura, la escultura y el cine.

Copiado por Victoriano Orts Cobos.
Málaga 5 de julio de 2017.

        

miércoles, 28 de junio de 2017

LAS VIEJAS HERIDAS
Por MANUEL ALCÁNTARA, Diario SUR, 26/06/2017.

     Se busca un punto de apoyo, pero no para mover el mundo, sino para conseguir que se esté quieto. La decisión de Pedro Sánchez de no secundar el tratado comercial de la Unión Europea, al que llaman `CETA’ los íntimos, por sus siglas en inglés, nos trae más locos de lo que estábamos por culpa del calor. No es buen momento para echarle leña al fuego, porque los pantanos presentan el nivel de agua más bajo de las dos últimas décadas y no hay forma de apagarlo. La primavera ha sido la más calurosa desde 1965, cuando nadie hablaba de cambio climático y nos conformábamos con rimar `calor de horno´ con bochorno. La decisión de Pedro Sánchez de no apoyar el tratado comercial está dividiendo al PSOE, pero, mientras, Madrid, que está que arde, ha acogido la gran cita que reivindica a lesbianas, gais, transexuales y bisexuales de todo el ancho mundo y se prevén dos millones de visitantes. Gran éxito comercial. Con los hoteles llenos y los alquileres con precios disparatados. Hay que esperar la próxima reunión de Sánchez con Iglesias, pero la capital de España, que en tiempos fuera `castillo famoso´, es ahora el escaparate del planeta donde se debaten los derechos y las libertades ciudadanas. El mundo será lo que quieran que sea sus efímeros habitantes, aunque por una corta temporada, ya que una vida no da para más y una vez acostumbrados hay que irse.
     El gran espectáculo es la diversidad, aunque no sea apto para menores. El primer `Orgullo Mundial´ se celebró en Roma en el año 2000. En vano trató de impedirlo el Vaticano y el Papa Juan Pablo II habló desde el balcón de la Plaza de San Pedro, que es el púlpito favorito de los últimos pontífices, de “afrenta” y de que los actos de homosexualidad son “contrarios a la ley natural”. Nadie se atrevería hoy a decir estas cosas por miedo a quedarse sin clientela. Hay que ser tolerantes o partidarios. A eso le llamamos prudencia.

Copiado por Victoriano Orts Cobos.
Málaga 28 de junio de 2017.

lunes, 19 de junio de 2017

CONTRA CATALUÑA
Por ANTONIO SOLER, Diario SUR, 18/06/17.

     El verbo es amar. Más allá de la cursilería, del énfasis a veces desmesurado que se le da a esa palabra, ese es el verbo justo a emplear en esta ocasión. Y así, de ese modo intenso pero despojado de sentimentalismo barato, puedo decir que amo los largos atardeceres de Cadaqués en verano y sus calles vacías en invierno, la Riba Pitsot, el Crostonet, que amo  y he amado los paseos por el Cabo de Creus, caminar por el extremo más oriental de la península Ibérica viendo la línea de Francia, sentarme en la cala reducida que Buñuel usó  `en la edad de oro´. He caminado por ese paisaje lunar y he caminado por el laberinto mágico de la ciudad de Gerona. He amanecido en alguna masía de ensueño en el alto Empordá. He estado emocionado en el Nou Camp hasta decir basta o,  exactamente, antes de decir basta. Poco o mucho, literariamente soy lo que soy gracias a mi trabajo con los editores catalanes y a su generosidad. He caminado por los valles de Lérida, por el campus tarragonés de la universidad de Rovira i Virgili,   por las calles altas del barrio de Gracia. Uno de mis mayores referentes literarios fue y es Juan Marsé y, antes de tratarlo, subí las empinadas calles del Monte Carmelo en busca de sus héroes malditos, desde el Pijoaparte a los anarquistas derrotados, esos “hombres de hierro forjados en tantas batallas” que soñaban como niños. He pasado noches interminables en el Café Salambó, he recorrido el laberinto del Raval, antes de las invasiones turísticas, he llegado por tierra y mar, y casi por los aires, a Por Lligart . Seguí sobrecogido hasta la frontera francesa la ruta del Ejército de Cataluña en febrero de 1938. Desde hace casi medio siglo llevo colgada del cuello una imagen de  la Moreneta a modo de homenaje a los años barceloneses de mi hermano y de ese mundo mítico y amado de –Montjuich, Tibidabo, Paralelo-,  que para mí es y siempre ha sido Cataluña. Al salir del Giardimetto he vagado de madrugada por las calles desiertas de la ciudad en dirección a no sé cuántos hoteles o casas de amigos. Desde las pensiones más oscuras al Ritz esa ha sido mi casa y también un trozo indispensable de mi biografía. He llevado no sé cuántos años la rosa, la espiga y el libro envueltos por una cinta con la senyera por las calles de  san Jordi. He desentrañado libros escritos en catalán para a mi vez escribir sobre Cataluña. Siempre lamentaré que no se le concediese el Cervantes a Josep Pla o que Antonio Rabinad no fuese un puntal entre los escritores de su generación. Y así podría llenar todas las páginas de este periódico para al final acabar del mismo modo. Denunciando la trampa que lo declara a uno ajeno o enemigo de todo eso solo por creer, y creerlo firmemente, que nacionalismo y enfermedad son la misma cosa. Y que para entenderlo sólo hay que ver la historia de Europa. Desde sus orígenes hasta 1945.

Copiado por Victoriano Orts Cobos.

Málaga 19 de junio de 2017.            

martes, 13 de junio de 2017

       DE UN ESTADO AUTORITARIO
Por LORENZO SILVA. Diario SUR, 13,06, 17

     Cuando ya parecía que no podían superarse, lo han hecho. Los impulsores del proceso independentista de Cataluña han llevado al extremo su puesta en escena organizando un acto en el que se ha concluido, nada menos, que España es un estado autoritario que oprime a los catalanes. El encargado en lanzar al aire semejante proclama, que quizás a otros embarazaba pronunciar, ha sido un célebre futbolista que en otro tiempo no tuvo mayor inconveniente en vestir la camiseta de la selección nacional del país autoritario en cuestión, beneficiándose del inmenso y desproporcionado halago que reciben los que se enfundan tal vestimenta, por parte de un buen puñado de españoles y de las autoridades   que los gobiernan. Que el portavoz intelectual del alarde sea un futbolista famoso, a falta de otra cosa, suscita alguna reflexión particular, que queda al arbitrio y la consideración  de cada lector. Habrá quienes les reconozcan a alguien así cualificado una superior autoridad moral. Habrá quién no.
     Pero vamos al meollo: Mencionar en Cataluña, en España, el espantajo de autoritarismo, requiere, si uno posee unas mínimas nociones de historia, extremar la cautela. Los catalanes de cierta edad, como el resto de los españoles, conocen de primera mano lo que significa estar sometido al designio de un autócrata. Significa no poder expresar con libertad las propias opiniones, y quedar excluido de las decisiones públicas. Significa, también que a uno se le impone una visión unívoca del mundo y del país, a la que no cabe más que la adhesión, so pena de ser tildado de traidor a la patria. Significa, en fin, quedar excluido del proceso de asignación de recursos y de provisión de las necesidades públicas, que el poder autoritario gestiona y decreta con arreglo a su agenda particular.
     Es harto dudoso que en la Cataluña de 2017 sean los catalanes a los que el señor Pep Guardiola representa los que se vean sometidos a semejantes restricciones. Es impensable, siquiera, que pretenda estarlo él, agasajado con largueza y hasta el embobamiento por las autoridades competentes y elevado en cada comparecencia a los altares mediáticos sufragados con los impuestos de todos los catalanes. Su autoproclamación como víctima debería sonrojarle, si fuera capaz de volver la vista a alguna de las miles de millones de verdaderas víctimas que en el mundo son. Confundir el imperio de la ley democrática, incomoda a veces, perfectible siempre, con el capricho de un poder dictatorial, es de una banalidad insultante. Si tuviera algún sentido proponerle el ejercicio a quien ya ha abrazado un dogma, cabría invitar al certificador de autoritarismos a que pensara en esos otros cientos de miles de catalanes a los que no representa. Y en sus derechos, que también los tienen.

Copiado por Victoriano Orts Cobos.
Málaga 13 de junio de 2017.