domingo, 2 de noviembre de 2008

Victorpocatorta

Animado por mis hijos y por Loli, amiga de ellos de la infancia y por lo tanto, amiga mía, he irrumpido en el mundo de la informática creando este blog cuyo título "Pocatorta" quiero aclarar.

Esta palabra, rara para quien la lea por primera vez, es de las primeras que entraron en mis oídos.

Pocatorta es, (era), el nombre del barrio donde nací hace más de 69 años, en el extrarradio,del radio, del pueblo cordobés de La Victoria. Barrio o poblado constituido por una decena o como máximo, docena de familias, todas ellas numerosas, como correspondía a aquellos tiempos en los cuales, no disponíamos de radio, ni cine, ni mucho menos televisión y, ante tanto aburrimiento, en algo tenían que distraerse nuestros padres.

Para no haber, no había ni luz eléctrica, ni al menos una fuente o manantial que nos aportara el agua para cubrir nuestras necesidades. Que yo recuerde, había sólo un pozo, propiedad de María- Francisca, la vecina de enfrente, del cual, nos abastecíamos. Los demás vecinos no sé cómo se las
arreglaban. Pero bueno, así, eran aquellos tiempos, y de una u otra forma, salíamos adelante.

Como dije al comienzo, Pocatorta "era." (Hace mucho que dejó de ser). (En pocos años todos emigramos y el barrio desapareció).

Del centenar de personas que podríamos componer el censo de vecinos, sólo una pocatorteña quedó en La Victoria. Esa pocatorteña es mi prima Trinidad. Los demás, todos nos desperdigamos por donde nos llevó el destino y de los que aún perviven, estoy convencido de que el nombre de Pocatorta que tan raro os resultará a vosotros, a ellos les llenará de nostalgia.

Así lo siento y así lo escribo. Y para glorificar aquel lugar, dedico el poema siguiente al que será siempre el kilómetro cero de La Puerta del Sol de mi existencia.


DESARRAIGO

Nunca seré árbol fuerte y frondoso
que cobije bajo su manto verde
a una revoltosa colonia de aves
cantoras y laboriosos insectos.

Yo nací en una nube blanca y tibia.
Mis raíces no llegaban a la tierra;
ésta quedaba lejos de su alcance
y para que no muriese opté
por la astucia de enroscarlas
en torno de mi incipiente tronco.
De esta forma, tronco y raíz suplían
la humedad.

Así comenzó el desarrollo de este
arbusto que nació para ser árbol.
Sin tierra a la que asirme fue muy fácil
para el potente viento desnubarme.

Jugó conmigo igual que con la arena
y con las hojas secas del invierno.
Cual las hojas y la arena, arrastró
de mí a su antojo, amainando su furia
cuando le apetecía, indiferente
al drama del descenso o la escalada.

De esta manera fui obligado a trepar
colinas y barrancas, angustiado
por hallar la tierra que me arropara.

Es difícil para un vegetal de estas
características fructificar.
Cuando da con la tierra que amorosa
le ofrece sus entrañas, desconfía
de su amor al tiempo que se avergüenza
de presentar en público las llagas
que en su tronco marcaron las raíces
por tanto tiempo aferradas a él.

He aquí las causas (para mí importantes)
que me niegan ser árbol frondoso.
Para consolarme, constantemente
me repito que también los arbustos
son útiles. Menos umbrosos, pero
necesarios al fin, y me consuela
pensar que mis hojas lleguen a ser
algún día alimento para insectos;
mis flores, pizca de almíbar que liben
las abejas; y mi pasto esponjosa cuna
para sueño de las aves.

Victoriano Orts Cobos.
(Re)visado el día 5 de diciembre de 2016.

3 comentarios:

Clematide dijo...

¡BRAVO!
Me alegra muchísimo que por fin hayas inaugurado este hermoso blog. Ya soy tu fiel lectora y vendré puntualmente a ver lo que escribes porque sé que tienes un potencial enorme del que tu humildad de "arbusto" no te deja alardear.
Sin embargo no se pueden esconder los frutos de este frondoso árbol y aqui se verá.
Un abrazo enorme y todo mi apoyo y ánimo.
-------Loli-------

Orts dijo...

Para los que hemos tenido la suerte de recibir la confortable sombra de este arbol pequeño pero copado con un frondoso amor, nada nos atrae de los grandes árboles frondosos, pues sus altas ramas quedan demasiado lejos de nuestro alcance y raramente nos podrían abrazar.
Gracias por tu sombra.

Unknown dijo...

Hola Victoriano.

Por fin he podido ver tu blog y he visto un poco eso de lo de la sombra del árbol, jajajaja .... Es curioso! Bueno, un saludillo de mi parte.

Y tal como me dijiste, la única pega que le encuentro es que tal vez el texto debiera o debiese estar justificado y no alineado a la izquierda, aunque no creo que este blog permita esa opcion. Aún asi, puedes justificar los bordes del párrafo a la pantalla manual-mente a fuerza de poner espacios en blancos si no te se ofrece esa opción a la hora de introducir el texto en tu blog.

Un saludo!!